Essendilène: un cañón conocido por sus bellas gueltas (pequeños depósitos de agua cristalina) que contrastan con la aridez del entorno. Este lugar inspiró al novelista francés Roger Frison-Roche, quien escribió su tercera novela sahariana "La cita en Essendilène" en 1954.
A lomos de dromedario, en vehículos todoterreno o a pie (según su elección), transitamos por los fascinantes paisajes de Tikoubaouine. Allí nos espera una de las puestas de sol más extraordinarias sobre las dunas.